Sierra Nevada apuesta por el esquí nocturno

Como cada diciembre, vuelve la nieve. En el país del sol y la playa también se puede esquiar, y mucho. Una de las estaciones emblemáticas de la geografía nacional es la de Sierra Nevada a escasos 50 kilómetros de la Alhambra. Además de la calidad de su nieve y de la longitud de sus pistas –la estación se encuentra en pleno sistema Bético a más de 2.000 metros de altura—desde hace años tiene en marcha un servicio que la diferencia del resto de resorts invernales: el esquí nocturno.

Esta modalidad, que se puede practicar a lo largo de más de 3 kilómetros de pista gracias a la instalación de 34 puntos de luz, permite a los esquiadores aprovechar mucho más sus jornadas en la montaña. Si tenemos en cuenta que las pistas no abren hasta las 9 de la mañana y se cierran a la caída del sol en torno a las 5 de la tarde, la apuesta por prolongar el uso de las pistas es lógica.

La estación de Sierra Nevada lleva desde los 90 con esta actividad que funciona todos los sábados de la temporada entre las 19.00 y las 21.30. Disfrutar del esquí bajo las estrellas está solo reservado a los que se atrevan a subir los días de mayor afluencia a las pistas, pero el espectáculo promete ya que además de los descensos en esquí o snowboard, existen diversas actividades de ocio paralelas.

Normalmente, la estación reservaba esta actividad para más adelante. Otros años comenzaba una vez iniciada las vacaciones navideñas pero las nevadas tempraneras de este año –ya en el mes de noviembre—han permitido que la Sierra Nevada pueda intentar sacarle mayor partido al puente de la Constitución. Por eso podemos calcular el valor la marca España de forma sencilla.

Para poder lanzarse por la pista de El Río, el descenso iluminado de Sierra Nevada hace falta adquirir abonos especiales, los forfaits nocturnos. Los adultos tendrán que rascarse un poco más el bolsillo porque el abono de un día cuesta 15,50 euros. Los menores de 12 años y las personas mayores de 65 años pagarán 11,50 y 12,50 euros respectivamente.

La temporada pasada, con una meteorología muy adversa que solo permitió la apertura de pistas en un 47 por ciento de los días, la estación de Sierra Nevada acogió a más de 906.000 esquiadores. Coincidiendo con el momento más duro de la crisis económica que aún nos azota, la estación salvó los muebles con un ligero descenso frente a la temporada precedente. En relación con 2011 el número de esquiadores retrocedió un 6 por ciento, pero se incrementaron las pernoctaciones en los hoteles situados a pie de pista.

El primer fin de semana serio, el de la Constitución, ha estado marcado por el buen tiempo y las perspectivas son buenas pese a que por el momento solo hay 14 kilómetros esquiables.