Los fracasos más sonados de logos de empresas

cambios_logo_starbucks_0813Construir una imagen de marca potente y que perdure durante mucho tiempo no es una tarea sencilla. De ahí que varias empresas hayan tenido que adaptarse a lo que el mercado ha demandado. El logo representa la filosofía de la compañía y es manera de conectar con los clientes. A veces, no se acierta y ante esto, reaccionar rápido puede evitar una crisis de imagen.

Uno de los últimos patinazos lo dio Gap en un intento por renovar su imagen. Cuando hizo público el nuevo logo, la polvareda que levantó en las redes sociales fue tan grande (miles de comentarios de clientes defraudados con la propuesta), que se vieron obligados a volver al antiguo. Los consumidores habituales de la marca estadounidense permanecieron fieles al anterior y la empresa sacó lección del asunto: debía haber tenido en cuenta la opinión de sus compradores.

Aunque en la actualidad cualquiera de sus presentaciones se convierte en un evento que se pierden pocos medios de comunicación y les funciona el marketing perfectamente, en Apple no estuvieron muy acertados con el logo en un principio. Wayne, que fue el otro fundador de la compañía, había diseñado una imagen a modo de grabado con Isaac Newton en el momento de dar con la ley de la gravedad.

El científico bajo el manzano. Una composición tradicional que poco tenía que ver con lo que pretendía representar, que era la modernidad en la creación de ordenadores y software. Viendo los resultados, tuvo una trayectoria muy corta. Después de un año, Jobs decidió cambiarlo viendo que era complicado integrarlo en cualquiera de sus diseños. Llegaría la manzana mordida (se hizo para evitar confusiones con otras frutas), que conocemos ahora, pero coloreada como el arcoíris.

La sirena de dos colas de Starbucks haciendo topless en tonos café, pasó al verde y se recortó su imagen cuando la cadena comenzó su expansión en los años setenta. Los responsables pensaron que la tendencia conservadora de otras zonas del país no llevaría bien este diseño.

La finlandesa Nokia comenzaba produciendo papel en el siglo XIX. Del lugar donde se ubicó su segunda fábrica, un río, sacaron la inspiración para el nombre. Tras una fusión con una empresa especializada en el caucho, adquirieron el negocio en el que después basarían toda su actividad, las telecomunicaciones. Su vínculo con aquel río trajo a mediados de los sesenta, el logo de una anilla del que salía un gran pez. Los responsables comprobaron que no era la mejor forma de representar una multinacional dedicada a la tecnología.

El logo de Pepsi es otro caso de discusión entre sus consumidores. A lo largo de los años se ha ido modificando pero no excesivamente. En la actualidad, se han quedado solo con la bola roja, blanca y azul. Algo a lo que se le ha sacado puntilla y lo han comparado con una barriga, relacionándolo con la obesidad, una asociación que no beneficia nada a esta bebida bastante calórica.