Fnac: un lobo con piel de cordero

fnacSus orígenes están vinculados a una historia con cierto halo romántico en la que dos amigos deciden enfrentarse al fantasma del capitalismo y bla, bla, bla. Fnac es hoy día uno de los centro neurálgicos de venta de cultura en España y nada tiene que ver con la idea primigenia de la que surgió la primera tienda en la Francia de 1954. Cuenta la historia que dos amigos, hartos de sufrir los precios abusivos de la época (hay que recordar que Francia aún se recuperaba de la II Guerra Mundial), e imbuidos por el ¿trotskismo? ¿marxismo? ¿algún “ismo” particular?, decidieron lanzarse a la apertura de una tienda donde los materiales para hacer fotografías no fueran tan caros. Da igual la ideología primigenia de aquellos dos soñadores, porque hoy día Fnac es un gigante más del entramado capitalista y aprieta e incluso ahoga, metafóricamente, a sus empleados.

La internacionalización de las empresas les permite ir maquillando sus balances contables y presentar sus resultados de manera global. Así que si hace tres años habían ganado más de 12 millones de euros, un año después apenas pasaban los 4 millones de euros. Y a todo esto en Francia organizaban una OPV (salida a bolsa) para la que presuntamente habrían hecho llegar 8 millones de euros. Son las teorías de los trabajadores que ven cómo sus derechos se recortan cada día más. El suelo de un empleado de Fnac que trabaje a jornada completa, no alcanza los mil euros, y tiene el cartel de “devaluación”. Es sencillo, van a tener los sueldos congelados hasta 2016 y mientras tanto los precios seguirán subiendo, la vida se encarecerá y por lo tanto, realmente ellos ganarán menos todavía. Pero… No se vayan todavía porque hay más. Según la empresa y dada su caída de ventas, plantean que los sueldos se recorten alrededor de un 12-15%. Con estas cifras, 40 horas de trabajo se remunerarían con poco más de 700 euros. ¿Cuánto cobran quienes han aprobado la reforma laboral que permite cometer estas tropelías para con los trabajadores? Más de 1.800 euros en concepto de dieta para vivir en Madrid, cuando tienen piso en la capital. En esas estamos.

La última idea de la empresa es quitar a sus trabajadores el seguro médico, el único derecho que todavía disfrutan, aunque por poco tiempo, según parece. Y así transcurren las cifras, con casi un 10% de sus trabajadores en la calle en un año (2012) y queriendo dar una imagen que no se corresponde con la realidad. Porque no es el paraíso de la cultura, porque cultura son también quienes hacen crecer el negocio y están día a día al pie del cañón, intentando ayudar a los clientes con una sonrisa. El capital humano es una parte importante del capital empresarial, aunque empresas como Fnac no quieran tenerlo en cuenta.

Ahora están muy volcados en sus estrategias de redes sociales, con más de veinte perfiles vinculados a la empresa en función de la categoría y la ciudad. Es necesario hacer comunidad en internet e interactuar con los clientes, pero es primordial y básico poner encima de la mesa la transparencia y la capacidad de valorar a los empleados. Y no lo hacen. @fnacenlucha lo cuenta en los 140 caracteres de twitter, sin poder dar la cara porque todavía tiene trabajo. Desde este perfil se lanzan verdades de este gigante aparentemente amable que de puertas para adentro, es un tirano.